“Es que tengo mucho estrés” es una frase que escucho constantemente en mi consulta de Alpedrete. Y no es casualidad: el estrés crónico es uno de los mayores enemigos de nuestro bienestar físico, aunque muchas veces no seamos conscientes de cómo nos afecta.
El estrés y el cuerpo: una conexión invisible
Cuando percibimos una amenaza (real o imaginaria), nuestro cuerpo activa el sistema nervioso simpático, preparándonos para luchar o huir. Esto implica:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Tensión muscular (preparados para la acción)
- Respiración superficial y rápida
- Liberación de cortisol y adrenalina
- Digestión ralentizada
Este mecanismo es perfecto para escapar de un peligro real. El problema es que nuestro cuerpo no distingue entre un león que nos persigue y un email urgente del jefe.
¿Dónde se acumula la tensión del estrés?
Cada persona tiene sus “zonas diana”, pero hay patrones muy comunes:
Cuello y hombros
Es la zona más típica. Cuando estamos estresados, tendemos a elevar los hombros inconscientemente, como protegiéndonos. Con el tiempo, esto genera:
- Contracturas en trapecio
- Dolor cervical
- Dolores de cabeza tensionales
- Rigidez al girar la cabeza
Mandíbula
El bruxismo (apretar o rechinar los dientes) es una manifestación muy común del estrés. Consecuencias:
- Dolor en la articulación temporomandibular
- Dolores de cabeza
- Desgaste dental
- Tensión en toda la musculatura facial
Zona lumbar
La espalda baja también sufre mucho con el estrés:
- El psoas (músculo profundo que conecta la columna con las piernas) se acorta
- La respiración superficial no moviliza el diafragma
- La postura se cierra, cargando la zona lumbar
Diafragma y respiración
El estrés bloquea el diafragma, el músculo principal de la respiración. Esto crea un círculo vicioso:
- Respiración superficial → menos oxígeno → más ansiedad → más tensión
Sistema digestivo
El intestino tiene más neuronas que la médula espinal. Por eso el estrés causa:
- Dolor abdominal
- Hinchazón
- Estreñimiento o diarrea
- Síndrome del intestino irritable
Señales de que el estrés está afectando a tu cuerpo
- Despiertas cansado aunque hayas dormido
- Tienes contracturas recurrentes que vuelven siempre
- Dolores de cabeza frecuentes
- Rechinas los dientes por la noche
- Problemas digestivos sin causa aparente
- Sensación de opresión en el pecho
- Dificultad para respirar profundamente
¿Cómo puede ayudar la osteopatía?
La osteopatía aborda las consecuencias físicas del estrés trabajando directamente sobre los tejidos afectados.
Lo que hago en consulta:
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Liberar la musculatura tensa: Cuello, hombros, mandíbula, psoas… Deshago las contracturas que el estrés ha creado.
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Trabajar el diafragma: Técnicas específicas para liberar este músculo y restaurar una respiración completa.
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Técnicas craneales: Muy efectivas para calmar el sistema nervioso y reducir la tensión general.
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Trabajo visceral: Para aliviar las tensiones acumuladas en el abdomen.
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Reequilibrar el cuerpo: El estrés crónico genera compensaciones que perpetúan el problema.
Lo que noto en mis pacientes:
Después de una sesión enfocada en el estrés, es muy común que los pacientes:
- Sientan una relajación profunda
- Respiren mejor
- Duerman mejor esa noche
- Noten la cabeza “más despejada”
Qué puedes hacer tú en casa
El tratamiento osteopático ayuda mucho, pero el estrés requiere también cambios en el día a día:
Respiración consciente
Dedica 5 minutos al día a respirar profundamente:
- Inhala por la nariz en 4 tiempos
- Mantén 4 tiempos
- Exhala por la boca en 6 tiempos
- Repite 10 veces
Movimiento
El ejercicio físico es el mejor antídoto contra el estrés. No hace falta ir al gimnasio:
- Caminar 30 minutos al día
- Estiramientos suaves
- Yoga o pilates
Desconexión digital
El móvil y las redes mantienen activado el sistema de alerta. Intenta:
- No mirar el móvil nada más despertar
- Desconectar 1 hora antes de dormir
- Establecer momentos “sin pantallas”
Autocuidado
No es egoísmo, es necesidad:
- Un masaje corporal regular o una sesión de masaje con pindas herbales para desconectar
- Tiempo en la naturaleza (la Sierra de Guadarrama está ahí)
- Actividades que te gusten
Tu cuerpo habla, escúchalo
La tensión muscular es la forma que tiene tu cuerpo de decirte que algo no va bien. Ignorarla solo empeora las cosas.
Si sientes que el estrés está afectando a tu cuerpo y vives en Alpedrete, Collado Villalba, Becerril de la Sierra, Moralzarzal o la Sierra de Madrid, puedo ayudarte a liberar esa tensión acumulada con nuestro servicio de osteopatía.
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